sábado, 31 de julio de 2010

Palabras


Hay palabras que parecen estirarse hasta el infinito en un verso. Otras comienza con su danza transcendental al más puro estilo derviche, al intentar recitarlas en público.
Algunas simplemente rompen el silencio, o surcan el viento resquebrajándolo mientras claman ayuda. Y otras simplemente las tachamos de mal sonantes por vulgares.
Otras disparan a matar, aprovechándose del principio científico de que con las armas, no se matan las palabras.
Pero en cambio, por un enriquecimiento cultural algunas son bellísimas. Como crisis “weiji” (危机) en chino que se compone de dos palabras peligro y oportunidad. Porque ver a priori que la palabra crisis esta compuesta de otra que la podemos considerar antónima como es oportunidad, nos hace entender que ocupan el mismo lugar en una frase y en la concepción de nuestra vida.

1 comentario:

  1. Algún filósofo algún día analizó el sentido de las palabras. Esa llamada intencionalidad que es la que verdaderamente las dota de más o menos gusto o las hace ser más o menos apropiadas.
    Quizás por eso las culturas ancestrales, las culturas orientales emplean caracteres que engloban mucho más que un único sentido, también una trascendencia, un más allá de la forma, el color o el sonido. De ahí que la Crisis nos deje el poso de la oportunidad.
    Sigue escribiendo.

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